Cartel de concienciación contra la violencia de género
El concepto sobre el que gira el cartel se puede resumir en la máxima; El sexismo se aprende desde la infancia, la igualdad también. Entendiendo la educación como una herramienta contra la violencia de género.
La mayoría de carteles para conmemorar este día van destinado a mujeres. Aunque estos cuenten con diversos mensajes como: denuncia, no soportes el maltrato, no te quedes callada etc, el target siempre es el mismo; la mujer que sufre maltrato. Por otro lado, hay diversos recursos que casi siempre se repiten en este tipo de carteles como la figura de la mujer, la mujer herida, el lazo morado o la mano (símbolo de esta lucha).
Por lo que el objetivo del cartel va a ser alejarnos de esos recursos tan explotados y crear un concepto que se aleje de la mujer, prestando atención a otros factores que generan la violencia de género.
Esta vez se ataca el problema desde el inicio, desde lo que aprenden los niños. Para comprender la especial relevancia que tienen las experiencias que se viven en la infancia y en la adolescencia conviene recordar que el ser humano nace con una gran plasticidad para adaptarse al entorno, que es máxima en las primeras edades, es decir, lo que se aprende de niño es lo que posteriormente se va a repetir. Así como sucede como sucede con el aprendizaje de la lengua, sucede con los comportamientos sociales, entre los que se encuentra el sexismo o su antítesis, la igualdad, que una vez aprendidos tienden a mantenerse durante la vida adulta.
Entrando en un terreno más formal, el cartel está compuesto por la palabra clave violencia de género la cual tiene un gran impacto en la primera visual. La i de violencia es atravesada por un dardo de una diana cuya punta es la mina de un lápiz realizando así una metáfora entre un arma (dardo) y la educación (lápiz). Dicho dardo termina en el ápice de la a de educación estableciendo así un recorrido visual hacia el slogan.